oscargsierra:

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"really it´s just for the kids, nothing more than this,

no roxy music, twelve apostles, twenty four nostrils,

twenty four laces, shoes at the precint, new black hostel,

raps written on smartphones”

(Angel Haze ft. Kool AD - Jungle Fever)

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Si le pegas una patada a una…

Dick Harvard goes shopping

Podríamos dedicar un sample en donde demostras que este post va dedicado a ti. Usar unas gorras de Lucky Strike para comprar laxantes nocturnos y dejar de fumar.

Volveríamos de hacer las compras para que hipster runoff vuelva únicamente a pedido tuyo. Sabiendo que Fedex tarda entre dos semanas en decepcionar a cualquiera, ‘no es algo personal’ decís.

Y solo por eso compensaría el tiempo perdido

contestando a tiempo tus mensajes para no provocarte una duda con respecto a lo guapo que te ves con tus axilas sudadas y me sentiría culpable de todas maneras.

Así que permitiría que todos tus amigos con gorras de Lucky Strike me maltraten en un rodeo de chistes misoginos.

En un día normal actuaríamos en una obra donde yo llevo dos trenzas colgadas y me veo como en blind melon, pero en realidad sabemos que me veo como alia shawkat porque es así como te fascina imaginarme en tus días normales.

Vos me sostendrías al limite del piso de madera mientras el telón bordo nos roza por encima y todo el acto consiste en vos susurrandome ‘all i ever wanted all i ever needed is here in my arms’

Después de unos años de amistad acordaríamos vernos en hanuka sí y solo si yo peso lo que elthon consumía en comida orgánica.

Solo vomitaría la comida orgánica en los domingos si me pidieras prestada esta oración para limpiar tu nombre en lo que sea que estés haciendo con mi alimentación.

Volvería del futuro ahora para retroalimentar tu personalidad controladora.

Me quedaría nula por si necesito escuchar como tu libro me pide permiso

y tengo el periodo en silencio.

Los momentos más tiernos que hemos compartido son ciertamente los que aprietan entre un articulo de internet y el lugar mas conocido de una feminista en apuros.

Roxane Gay: Le tuve miedo al hombre blanco y también lo he amado.

New Statesman | Roxane Gay: I have feared white men and I have loved them.

Tengo conocimiento del hombre blanco. He amado al hombre blanco. Aveces es sorprendente para algunas personas. Leen mis escrituras sobre genero y raza entonces suponen cosas. Creen que un ardiente deseo por la igualdad nace de un lugar de odio y no desde un sentido de imparcialidad. Malinterpretan igualdad como la destrucción de un grupo en vez de la salvación de otro.

Estaba este primer chico que ame -cabellos dorados, de ojos azules – luego él y bastantes chicos que se le parecían me hicieron cosas terribles. Hubiera sido fácil, supongo yo, imaginar que todos los hombres blancos son así: brutos, tomando lo que quieren como si les perteneciera. Por ahí sí pienso eso del hombre blanco. Algunos días, no estoy tan segura.

Soy una niña de suburbios y de zonas rurales olvidadas. Durante toda mi vida, he vivido en áreas en donde soy la excepción y no la regla. Tengo conocimiento del hombre blanco. Observe como cortan su césped y como practican Softball los jueves por la noche y como toman cerveza y van a trabajar cada mañana en sus trajes adecuados y sus zapatos apropiados. Yo estudie como caminan con tanta confianza, la forma de sus hombros cuadrados, la insoportable firmeza con la que dan la mano. Vi como estudian el lugar al que entran, sabiendo que poseen de un derecho inalienable de completar ese espacio al que ven lleno, sin importar la circunstancia. Deteste tal confianza. He envidiado esa confianza.

Vi como el hombre blanco presidia de sus juicios, de sus corporaciones y de muchos países del mundo occidental. Los mire mientras tomaban decisiones que atendían, mas que nada, a sus propios intereses. Mire como ese interés propio pasaba desapercibido e incluso se fomentaba.

He visto al hombre blanco asesinar hombres y mujeres con pieles como la mía porque el miedo a la diferencia se sobre ponía por encima de la gracia y la humanidad. Me duele darme cuenta de esto pero voy a continuar siendo testigo de esta desgracia. Voy a continuar siendo impotente ante esto.

Cuando veo un hombre blanco dirigiéndose hacia mi de noche en las calles , o cuando estoy en un ascensor con él, o cuando lo veo en el auto que esta junto al mio en la carretera, a menudo pienso que debería tener miedo. Se de lo que es capaz el hombre blanco. Las balas son inmunes a la moral. A mi y a muchos otros nos van obligaran a llorar la muerte de Amadou Diallo, Trayvon Martin, Renisha McBride, Eric Garner, Mike Brown, John Crawford and, and, and …

Escribí sobre el hombre blanco y como de forma destacada encajan en nuestra cultura. Escribí sobre la facilidad con la que se mueven a través del mundo. Y de cuantos hombres blancos son incapaces de reconocer esa facilidad, ese privilegio. Odian esa palabra, privilegio. Creen que es una acusación y no una exposición de los hechos. Lo ven como un ataque a su persona o como un ataque a su estilo de vida. Se sienten amenazados, y por ahí, deberían. Saben que la tienen fácil. Entienden como serian sus vidas si perdieran este privilegio.

Ninguno jamas estaría dispuesto a abandonar semejante poder.

El hombre blanco me escribió para comunicar que tan equivocada estoy. El hombre blanco me escribió para contarme sobre sus historias, como si su sufrimiento, grande o pequeño, fuera el puente interlocutor por donde nos encontramos. No les interesan mis historias tristes. Cuando estos hombres blancos me escriben, tratan de decir ”Soy mas que mi propia piel”. Tratan de decir, ”Yo sangre, también’. Les quiero contestar y decir, ” Nunca dije lo contrario.”

Esta este hombre al que recientemente ame – de la especie de los rudos, el leñador y cazador. Él era persistente. Me llevo al bosque y me mostró las cascadas. Me llevo de cacería en la fría y temprana mañana. Él me enseño las diferentes partes de una ballesta y a como sostenerla adecuadamente, sosteniéndola con el hombro. Me instruyo sobre como exhalar mientras halaba del gatillo. Le encantaba la naturaleza y la entendí mucho mejor que cualquier persona.

No podía soportar el calor y la humedad. Conservaba una barba a pesar de que yo le insistia siempre con que se afeitara para poder verle la suavidad en su rostro.

Manejaba un camión y tenia una cabaña en el lago y adoraba pescar. Yo me sentaba en el muelle de su cabaña leyendo mientras él sostenía la caña, mirando el agua como si conociera los misterios bajo la superficie de esta. Lo miraba entre las paginas de mi libro como si conociera los misterios bajo la superficie de este.

El era un conservador y yo decididamente no lo era. Cuando intente atraerlo a mi manera liberal de pensar, me sonrió como si todavía me faltara mucho por aprender. Amaba discutir con él. Amaba hacerle cuestionar su lugar en el mundo de la misma forma que el cuestionaba el mio. Lo hice feliz. El me hizo feliz a mi. Nunca supimos si eso era suficiente.

El era un gran bebedor, cerveza y whiskey bourboun mas que nada. En los fines de semana, salimos a un bar o al Bowling Valley, cualquier cosa para salir de la casa, escuchar algo de música, bailar juntos. Vivíamos en un pueblo muy pequeño. No íbamos a poder escondernos a simple vista. Llamábamos la atención como una pareja insólita: mi piel marrón, su piel algo mas pálida, yo la callada estudiante de posgrado, él amante de la naturaleza de manos trabajadoras y una conducta calma hasta que la bebida lo ponían bastante bien.

Un pequeño pueblo, en medio de la nada, lejos de todo – la gente no podía guardar sus opiniones y él no podía contener sus puños. Era un gran bebedor y un busca roña. El no comprendía como alguien cuestionaba sus decisiones, las cosas que lo hacían feliz.

Decía que el estaba defendiendo mi honor pero en realidad estaba defendiendo el suyo.

De noche, en la cama, él decía, ”Amo tu piel”, y después me mostraba como amaba mi piel, como me amaba mas que a mi piel. El me enseñaba como amar mas que su piel.

Tengo conocimiento del hombre blanco.

By Roxane Gay.



Translation: Caterina Scicchitano.

Nota Revista Ñ, Clarin - por Patricia Kolesnicov
Comenta sobre Los Perros Románticos, Internet y el Festival Internacional de Poesía de Rosario.

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